diumenge, 8 desembre de 2013

El tiempo y el ejército

El buen conocimiento de la medida del tiempo en el mundo militar determina la eficacia de la organización no sólo para controlar las guardias o los turnos de trabajo, sino también para gestionar un buen servicio interno de correo que distribuya con rapidez la información que llega al campamento y dé las órdenes precisas a los interesados.

En cuanto a los turnos de guardia nos dice Vegecio en su obra Compendio de técnica militar, libro III, VIII, 17-18, que la trompeta y el cornu militar anunciaban el cambio de la guardia nocturna  cada tres horas gracias al uso de una clepsidra.

Cuatro infantes de cada centuria y cuatro soldados de cada tropa se designan para montar guardia cada noche. Como parece imposible que un centinela permanezca toda la noche en su puesto, las guardias se dividían en cuatro partes con un reloj de agua, para que cada soldado permanezca sólo tres horas. Todas las guardias se montaban con el sonido de una tuba y cambiadas con el del cornu. Los tribunos designarán hombres adecuados y de confianza para visitar los distintos puestos de guardia e informarles de cuanto no encuentren adecuado.

Ostracon 1. 1
En el ejército es necesaria una pronta respuesta ante toda información que llegue, bien para distribuir las órdenes, dar una contestación, preparar un ataque o defensa...La principal fuente de información que tenemos sobre cómo funcionaba el correo interno militar son los ostraca del campamento de al-Muwayh, Kokrodilo,  en el desierto oriental de Egipto. Seguramente la escasez de papiro en estos campamentos les hizo servirse de trozos de cerámica para dejar constancia escrita en sus archivos. Por ejemplo este fragmento, O.Krok 1, que contiene la copia del diario de los correos recibidos en el campamento entre los meses de febrero y marzo del año 108 d. C. En él aparecen detalladas diariamente y hora por hora las llegadas y salidas del correo oficial con los nombres de los mensajeros y la naturaleza del correo entregado. Por ejemplo leemos que el jinete Calpurnio ha llevado una carta del perfecto Cosconius a la hora décima.

Ostrakon 1. 87



En ocasiones se trata prácticamente de un ánfora entera la superficie utilizada (O. krok, 1. 87) con unas 122 líneas escritas en griego para recoger las copias de las circulares enviadas por la jerarquía militar a los puestos de guardia del desierto para prevenirlos frente a posibles ataques de los bárbaros en el 118 d C.






Para llevar el control de las horas tanto del día como de la noche eran necesarios instrumentos de medida, es decir relojes y también personal especializado. Conocemos la existencia del horologiarius, soldado encargado de avisar a los músicos del momento en el que deben tocar para señalar los cambios de guardia por la inscripción de la Dacia, CIL 03, 01070, de Marcus Ulpius Mucianius, soldado de la  Legión XIII Gémina

I(ovi) O(ptimo) M(aximo) et Iunoni Regin(ae) / pro sal(ute) Imp(eratoris) M(arci) Aur(eli) An/tonini Pii Aug(usti) et / Iuliae Aug(ustae) matris Aug(usti) / M(arcus) Ulp(ius) Mucianus mil(es) leg(ionis) XIII Gem(inae) / horologiar(ius?) templum a solo de suo ex voto / fecit Falcone et Claro cons(ulibus)


E incluso se han encontrado algunos horologia usados en los campamentos militares. Durante los días nublados y por la noches eran necesarias las clepsidras de las que no se han hallado ejemplares pero sí tenemos en Remagen (Alemania) la mención de un reloj que ya no daba bien las horas debido a que era antiguo, lo que nos lleva a pensar que se trataba de una clepsidra. CIL XIII, 7800
CIL XIII, 07800
Diadumeniano] / nobil[issimo Caesari] / sub C[lau(dio)] M[arcio Agrippa(?)] / leg(ato) Au[g(usti) p]r(o) pr(aetore) pr(ovinciae) agens Pe/tronius Athenodorus prae[f(ectus)] / coh(ortis) I Fl(aviae) horolgium ab ho/ris intermissum et vetus/tate co(n)lasum suis inpendi(i)s / restituit [[Imp(eratore) d(omino) n(ostro) Macrino Aug(usto) II co(n)s(ule)]]

Petronius Athenodorus prefecto de la Cohorte I Flavia reparó el reloj con su propio dinero porque no daba las horas correctamente y estaba desgastado por la antigüedad en el año 218 d  C.

Relojes de sol se han hallado varios ejemplares en campamentos romanos situados junto al Rhin como Xanten y Neuss y otro en Suiza. Se trata de los siguientes:




Reloj solar hemiesférico descubierto junto a una de las puertas del campamento legionario de Novaesium, Neuss. Se conserva en el Clemens-Sels-Museum. Imagen de  Nicola Severino en Panoramio.

Parte inferior de un cuadrante solar cónico descubierto en la casa de un oficial del campamento legionario de Xanten, conservado en el Museo Arqueológico Park Xanten. Imagen de Nicola Severino en Panoramio.



Reloj de sol encontrado en las canabae (construcciones civiles adosadas al campamento militar) del castrum de Vindonissa, en cuyo museo se halla. Imagen de Nicola Severino en Panoramio.






El uso de los relojes solares en el ámbito militar no es exclusivo de épocas antiguas ya que podemos encontrar en la historia reciente de Europa prueba de su utilización. Esto ocurrió durante la  Segunda Guerra Mundial en los desiertos del norte de África en los que la fina arena impedía que los relojes mecánicos funcionaran bien al introducirse en su maquinaria y averiarlos. La solución fue un reloj de sol impreso en un cartón en el que aparecen marcados los puntos cardinales para orientar el reloj con una brújula al eje Norte-Sur.

La sombra del gnomon indica que son las 7:30 horas (hora solar)
Imagen tomada de Relojesparatodos
Este reloj sirve para tener noción de la hora en la que te encuentras, pero al no ser exacto no es el apropiado para coordinar operaciones militares. 


Salutem plurimam!!



2 comentaris:

Isabel Barceló Chico ha dit...

Interesantísimo! Besos.

Amparo Moreno ha dit...

Gracias, Isabel! Besos y felices fiestas!!