diumenge, 10 novembre de 2013

Mundus Patet


En la antigua Roma el día 8 de noviembre , como el 24 de agosto y el 5 de octubre, eran días religiosi. Se celebraba el  Mundus Patet, "el mundo está abierto" en estos días los espíritus de los difuntos vagaban libremente por la ciudad pues la puerta del Hades estaba abierta. Resulta semejante a la moderna fiesta de Halloween de la noche 31 de octubre.

Veamos qué es el mundus. Las fuentes clásicas dan descripciones ambiguas del mundus, para Plutarco es una fosa de fundación en la que los compañeros de Rómulo habrían depositado las primicias y un puñado de tierra de su país de origen. Para otros como Catón se trata de una cavidad subterránea a la que se podría bajar, pero que estaba habitualmente cerrada porque estaba consagrada a los dioses Manes o a divinidades infernales, a excepción de tres días al año en los que mundus patet, el mundo está abierto, durante los cuales no se podía realizar ninguna actividad pública o privada.

¿Cuál es su ubicación?Siguiendo al profesor F. Coarelli el mundus estaría ubicado entre el altar de Saturno y el Comitium  (Macrobio, Saturnales, I, 11 , 48 : et in sacellum Ditis arae Saturni cohaerens), en donde se halla una construcción de forma cónica detrás de los rostra imperiales y al lado del arco de Septimio Severo, que Coarelli identifica con el umbilicus Urbis, el ombligo de la ciudad, que sería al mismo tiempo el centro simbólico y el centro cósmico de la ciudad.
Considera que puede haber sido a la vez la fosa circular, cuya parte subterránea estaría consagrada a los dioses infernales abierta sólo tres veces al año y al mismo tiempo la fosa de fundación de la ciudad.

Umbilicus urbis Romae hodie

La información sobre esta enigmática fiesta nos llega sobre todo a través de Festo en su obra, De verborum significatione, XI, en diferentes citas:
Se llama el mundus Cereris que se abre tres veces al año, 24 de agosto, 5 de octubre y 8 de noviembre....porque la tierra se mueve (...)
El  mundus, como dice Ateio Capitón en el séptimo libro de Derecho Pontificial suele abrirse tres veces al año en los días siguientes: al día siguiente de las Volcanalia, tres días antes de las nonas de octubre y el sexto día antes de los idus de noviembre.
 Catón en sus comentarios sobre el derecho civil, explica " El nombre que se le aplica al mundus proviene de mundo (mundus) que está por encima de nosotros; la forma de ambos es, según la opinión de los que han podido entrar, muy semejante. Nuestros antepasados decidieron que la parte inferior debía quedar cerrada permanentemente al estar consagrada a los dioses Manes a excepción de los tres días mencionados antes. Consideraron además que estos días eran religiosi porque en ese tiempo los secretos de la religión de los Dioses Manes que estaban normalmente ocultos y escondidos salían, por decirlo así, a la luz y a la vista y no quisieron hacer nada relativo a los asuntos públicos en ellos. Por eso, no entablaban combate, no se hacían levas, no celebraban comicios, no se administraba ningún asunto público, a no ser en caso de máxima necesidad"

Y Macrobio, Saturnalia I, 16-18 

Cuando se proclama el Lacial, esto es la celebración de las fiestas Latinas, al igual que en los días de Saturnales, pero también cuando la cavidad infernal está abierta, es de mal agüero iniciar un combate. Por esto ni en el tiempo de las Latinas, en el que antaño se confirmaban las treguas entre el pueblo romano  y los latinos, convenía iniciar una guerra, ni en la festividad de Saturno, que se cree que gobernó sin ninguna algarada bélica, ni estando el infierno abierto, puesto que se le dedica un sacrificio al padre Dis Pater y a Proserpina; pensaron que era mejor marchar al combate una vez cerrada la boca de Plutón. Varrón escribió lo siguiente:
"Cuando la cavidad está abierta, es como si se abriera la puerta de los dioses tristes e infernales. Por esta razón, no sólo es nefasto acometer un combate, sino incluso realizar una leva para  el ejército y marchar como soldado, levar anclas, tomar esposa para tener hijos".
Inscripción funeraria con las siglas D.M.S
"consagrado a los dioses manes"
Los dioses manes son los espíritus de los antepasados. Pero entre los espíritus hay diferentes  tipos, Apuleyo nos aclara la diferencia entre manes, lemures, larvas y lares

El espíritu del hombre después que ha salido del cuerpo pasa a ser o se trasforma en una especie de demonio que los antiguos latinos llamaban lemures. Las almas de aquellos difuntos que habían sido buenos y tenían cuidado y vigilancia sobre la suerte de sus descendientes, se llamaban lares familiares pero las de aquellos otros inquietos, turbulentos y maléficos que espantaban los hombres con apariciones nocturnas se llamaban larvas y cuando se ignoraba la suerte que le había cabido al alma de un difunto, es decir, que no se sabía si había sido trasformada en lar o en larva, entonces las llamaban manes.

Festo, añade que el mundo subterráneo consagrado a los dioses manes estaba cerrado por una piedra, llamada lapis manalis
MANALEM LAPIDEM putabant esse ostium Orci, per quod anime inferorum ad superos manarent, qui dicuntur manes. 

Consideraban que el lapis manalis era la puerta del Orco, a través de la cual las almas del mundo inferior, que se llaman manes, pasaban al mundo superior de los vivos.

En el mismo sentido  Maurus Servius Honoratus. In Vergilii carmina comentarii. , lib III, 134. nos relaciona el mundus con los dioses infernales


quidam aras superorum deorum volunt esse, medioximorum, id est marinorum focos, inferorum vero mundos.

algunos consideran que las aras son propias de los dioses superiores, los fuegos de los intermedios y marinos, y el mundus de los dioses inferiores.




Quedan muchas incógnitas respecto a estos días. Por ejemplo:

-Se desconoce por completo el ritual que se celebraba. Únicamente contamos con un comentario de la III Bucólica de Virgilio conservado en un manuscrito del siglo X en la biblioteca de Berna (scholia Bernensia). El escolio se hace a los versos 104-105 en los que Dametas pregunta a Menalcas:

Dime en qué lugar (y serás para mí el gran Apolo) el espacio celeste no abarca más de tres codos

El anómino comentarista, Schol. Bern. ad Verg. Ecl. 3. 105, da diferentes posibilidades siendo una de ellas la que hace alusión al mundus Cereris:

Altar funerario. s. II d C.
Alii “mundum” in sacro Cereris et caelum pro "mundum” positum dicunt. Aliter: aput antiquos fuit altissimus puteus, in quem descendebat puer, quo cognosceret anni proventus ad sacra celebranda, cuius putei orbis, id est summus circulus non amplius quam trium ulnarum mensuram habebat, cumque descendisset, sursum non ampliorem caeli partem, quam puteus habuit, poterat videre

Otros sostienen que el mundus está situado en el santuario de Ceres y que es caelum en lugar de mundus. De otra manera: entre los antiguos había un pozo muy profundo al que descendía un niño para celebrar los ritos sagrados para saber la cantidad de la cosecha anual. El borde de este pozo, a saber, la circunferencia superior no medía más de tres brazos y el muchacho, una vez abajo, no podía ver, mirando a la parte superior, una parte de más ancha que el cielo que  la apertura de pozo.

- A qué divinidad está consagrado. Los testimonios de Festo y Macrobio difieren en las divinidades a las que está consagrado el mundus, Ceres o Plutón y Proserpina, respectivamente. Quizá la explicación sea que la diosa Ceres en este contexto fue asimilada a la pareja de Plutón y Proserpina, en base a su carácter ctónico, lo que debió ocurrir tras los Juegos Tarentinos de 249 a C (coincidiendo con la primera guerra púnica) que marcan la introducción en el panteón romano de los dioses Plutón y Proserpina. 

- Ausencia de la notación de las festividades en los calendarios. No aparece señalada en los calendarios como los Fasti Antiates del 80 a C. en los tres días del mundus patet son comitiales  C y por lo tanto hábiles para asuntos públicos, al igual que en los calendarios posteriores de Philocalus (354 d C.) o Polemio Silvio (448).

El ambiente misterioso y lúgubre de ese día lo podemos sentir al escuchar la música de URNA que intenta evocar el día en el que los espíritus pueden vagar por el mundo de los vivos con sus inquietantes melodías Mundus Patet, Lemuria...
Y también al leer un verso de Horacio, Odas, I, IV,  que nos recuerda esta celebración de Mundus patet.

Pronto te apremiará la Noche y las sombras de los manes y la ruin morada de Plutón.

Salutem plurimam!!