dissabte, 5 maig de 2012

ΤΑ ΓΥΜΝΟΠΑΙΔΙΑ. GYMNOPAEDIAE


Desde finales del s. VII hasta las primeras décadas del VI a. C. Esparta logró reunir a excelentes representantes de las artes y las letras. Allí vivieron y trabajaron Alcmán, quizás de Sardes, Terpandro de Lesbos, Taletas de Gortina, Jenócrito de Locros, Sacadas de Argos, y muchos otros. Había fiestas famosas: Jacintias, Carneas, Gimnopedias eran celebradas con esplendor, y los coros, presentados en ocasiones solemnes, eran bien conocidos en toda Grecia. Así dice Píndaro refiriéndose a Esparta: donde son preeminentes los consejos de los ancianos, las lanzas de los jóvenes, los coros, la Musa y Aglaya (Fr. 199 S.-M.): 

ἔνθα βουλαὶ γερόντων
καὶ νέων ἀνδρῶν ἀριστεύοισιν αἰχμαί,
καὶ χοροὶ καὶ Μοῖσα καὶ Ἀγλαΐα
 

En las Gimnopedias, organizadas por Taletas, actuaban dos coros: uno de adolescentes, otro de hombres casados. Algunas de estas manifestaciones resultan sorprendentes para nosotros, por ejemplo las danzas β(α)ρυλλικά en honor de Artemisa en las que los bailarines llevaban horribles máscaras de mujeres viejas, máscaras extrañas cuyo estilo evoca, en ciertos aspectos, el arte maorí.

En términos generales, parece que estas fiestas alcanzaban un nivel muy alto de refinamiento artístico: por mutilados que estén los fragmentos del Partenio de Alcmán (frg. 1), donde un coro de jóvenes doncellas celebra en versos encendidos la belleza de sus educadoras _ Agido, Hagesícora_ evocan magníficamente aquella atmósfera impregnada de gracia y de poesía, de juventud y también de buen humor, incluso, de travesura. Qué decir también de aquel otro fragmento (frg. 26) en que el viejo maestro (pues semejante perfección técnica exigía una enseñanza, entrenadores y maestros) entra él mismo en escena, en una relación familiar y sin embargo delicada con sus jóvenes coristas: lamentando que sus miembros, agotados por la edad, no le permitan ya intervenir en sus danzas, y agrega que desearía ser el pájaro κηρύλος, el alción macho, al cual las hembras transportan sobre sus alas.


 Lejos estamos aún, según se ve, de la clásica rigidez laconia, de esa Esparta totalmente militarizada […] ¡Qué lejos estamos, en particular, de esa educación severa, salvaje, de un utilitarismo bárbaro que la tradición atribuye a Esparta!

Pero a esta primavera precoz y florida sucede un verano ingrato: los historiadores están más o menos de acuerdo en situar hacia el 550 un brusco estancamiento del desarrollo, hasta entonces regular, de Esparta. El punto de partida fue una revolución política y social con la que la aristocracia, dirigida tal vez por el éforo Quilón, puso fin a la agitación de las clases populares, que podían haber provocado la segunda guerra de Mesenia, y consolidó su triunfo conformando todo un marco de instituciones apropiadas.
 
Las Gimnopedias, o festival de los «jóvenes desnudos», se celebraban en Esparta cada año en el mes de julio en honor a Apolo Pitio, Artemisa y Leto. Al respecto, el espartano Megilo, en Las Leyes (Platón, I, 633), las llama un temible endurecimiento (...), de temibles ejercicios de resistencia que hay que soportar con la violencia de la canícula.

En el ágora de la ciudad se erigían las estatuas de los dioses honrados y alrededor de ellos los jóvenes espartanos desnudos ejecutaban danzas en su honor, que imitaban representaciones teatrales y ejercicios gimnásticos, con el acompañamiento musical de los peanes de Dionisodoro o de las canciones de Alcmán y de Taletas. En Pausanias, III.11, 9, leemos:

τὰ μὲν Τισαμενοῦ τοιαῦτα ἐπυνθανόμην ὄντα. Σπαρτιάταις δὲ ἐπὶ τῆς ἀγορᾶς Πυθαέως τέ ἐστιν καὶ Ἀπόλλωνος καὶ Ἀρτέμιδος καὶ Λητοῦς ἀγάλματα. Χορὸς δὲ οὗτος ὁ τόπος καλεῖται πᾶς, ὅτι ἐν ταῖς γυμνοπαιδίαις—ἑορτὴ δὲ εἴ τις ἄλλη καὶ αἱ γυμνοπαιδίαι διὰ σπουδῆς Λακεδαιμονίοις εἰσίν—ἐν ταύταις οὖν οἱ ἔφηβοι χοροὺς ἱστᾶσι τῷ Ἀπόλλωνι.

Estas son las cosas que supe sobre Tisameno. Los Espartanos tienen en el ágora las estatuas de Apolo Pitio, de Artemisa y de Leto. Todo este lugar recibe el nombre de Coro, porque en él, en las Gimnopedias _fiestas que los Lacedemonios celebran con gran solemnidad_ los jóvenes forman coros en honor de Apolo. 

Según algunos testimonios, la duración de la fiesta era de diez días. El último día y en el coro del teatro, participaban en las danzas también los hombres de la ciudad. El líder del coro (προστάτης o χοροποιός) llevaba puesta una especie de corona de flores, llamada στέφανος θυρεατικός, en conmemoración de la victoria de los Espartanos en Tirea. La participación de los hombres se estableció probablemente en memoria de esa victoria contra los argivos y la conquista de Cinuria (546 a.C.), pero también en honor del héroe Ortiades. La parte de las Gimnopedias dedicada a los hombres se desarrolla en ofrendas de libación y danzas de jóvenes guerreros desnudos con largos cabellos (en relación al juramento de sus adversarios de no cortar sus largos cabellos y de que las mujeres argivas no volvieran a llevar ornamentos de oro, si no reconquistaban Cinuria)  Los Espartanos que habían caído en aquella batalla siempre eran elogiados con canciones en este festival. Signo de su importancia es la información conservada de que los espartanos no interrumpieron la celebración de las Gimnopedias ni siquiera cuando llegó la noticia de la total destrucción de su ejército en la batalla de Leuctra. Plutarco, Agesilao 29, 2:
 
μὲν γὰρ Ξενοφῶν φησι τῶν ἀγαθῶν ἀνδρῶν ἔχειν τι καὶ τὰς ἐν οἴνῳ καὶ παιδιᾷ φωνὰς καὶ διατριβὰς ἀξιομνημόνευτον, ὀρθῶς λέγων: ἔστι δὲ οὐχ ἧττον, ἀλλὰ καὶ μᾶλλον ἄξιον κατανοεῖν καὶ θεᾶσθαι τῶν ἀγαθῶν παρὰ τὰς τύχας πράττουσι καὶ λέγουσι διευσχημονοῦντες. ἔτυχε μὲν γὰρ ἡ πόλις ἑορτὴν ἄγουσα καὶ ξένων οὖσα μεστή: γυμνοπαιδίαι γὰρ ἦσαν ἀγωνιζομένων χορῶν ἐν τῷ θεάτρῳ, παρῆσαν δ᾽ἀπὸ Λεύκτρων οἱ τὴν συμφορὰν ἀπαγγέλλοντες.

Y si dice Jenofonte que de los hombres excelentes aun las conversaciones y palabras de que usan en medio del solaz y los banquetes tienen algo digno de recuerdo, en lo que ciertamente tiene razón, aún es más digno de saberse y quedar en memoria lo que los hombres formados a la virtud hacen y dicen con decoro cuando les es contraria la fortuna. Porque hacía la casualidad que Esparta solemnizase una de sus festividades, y fuese grande en ella el concurso de forasteros con motivo de celebrarse combates gimnásticos, cuando llegaron de Leuctra los que traían la nueva de aquel infortunio.



γενομένων δὲ τούτων, ὁ μὲν εἰς τὴν Λακεδαίμονα ἀγγελῶν τὸ πάθος ἀφικνεῖται γυμνοπαιδιῶν τε οὔσης τῆς τελευταίας καὶ τοῦ ἀνδρικοῦ χοροῦ ἔνδον ὄντος· οἱ δὲ ἔφοροι ἐπεὶ ἤκουσαν τὸ πάθος, ἐλυποῦντο μέν, ὥσπερ, οἶμαι, ἀνάγκη· τὸν μέντοι χορὸν οὐκ ἐξήγαγον, ἀλλὰ διαγωνίσασθαι εἴων. καὶ τὰ μὲν ὀνόματα πρὸς τοὺς οἰκείους ἑκάστου τῶν τεθνεώτων ἀπέδοσαν: προεῖπαν δὲ ταῖς γυναιξὶ μὴ ποιεῖν κραυγήν, ἀλλὰ σιγῇ τὸ πάθος φέρειν. τῇ δ᾽ ὑστεραίᾳ ἦν ὁρᾶν, ὧν μὲν ἐτέθνασαν οἱ προσήκοντες, λιπαροὺς καὶ φαιδροὺς ἐν τῷ φανερῷ ἀναστρεφομένους, ὧν δὲ ζῶντες ἠγγελμένοι ἦσαν, ὀλίγους ἂν εἶδες, τούτους δὲ σκυθρωποὺς καὶ ταπεινοὺς περιιόντας.

Después de estos acontecimientos, el mensajero que llevó a Lacedemonia la noticia de este desastre llegó el último día de las Gimnopedias, en el momento en que el coro de hombres estaba en el teatro. Los éforos, cuando oyeron la desgracia, se afligieron, como, creo, es forzoso. Sin embargo, no aplazaron el coro y dejaron que los juegos acabaran. Dieron seguidamente el nombre de los muertos a cada uno de los padres, recomendando a las mujeres no dar gritos, sino soportar su dolor en silencio. Al día siguiente, se pudo ver a los padres de los que estaban muertos aparecer en público, alegres y felices, mientras que los padres de aquellos que habían sobrevivido se mostraron en pequeño número, el aire triste y humillado.

En Tucídides V, 82,2, encontramos también la misma referencia. También Eusebio de Cesarea afirma que el festival fue instituido en honor a los Espartanos que cayeron luchando contra los argivos por la posesión de Tirea.

Los jóvenes en sus bailes realizaban movimientos rítmicos parecidos a los ejercicios de la palestra y al pancracio, y también imitaban los gestos salvajes de la adoración a Dioniso. Según Ateneo, Deipnosofistas, XIV, 30: 

ἔοικεν δὲ ἡ γυμνοπαιδικὴ τῇ καλουμένῃ ἀναπάλῃ παρὰ τοῖς παλαιοῖς. γυμνοὶ γὰρ ὀρχοῦνται οἱ παῖδες πάντες, ἐνρύθμους φοράς τινας ἀποτελοῦντες καὶ σχήματά τινα τῶν χειρῶν κατὰ τὸ ἁπαλόν, ὥστ᾽ ἐμφαίνειν θεωρήματά τινα τῆς παλαίστρας καὶ τοῦ παγκρατίου, κινοῦντες ἐνρύθμως τοὺς πόδας, τρόποι δὲ αὐτῆς οἵ τε ὠσχοφορικοὶ καὶ οἱ βακχικοί, ὥστε καὶ τὴν ὄρχησιν ταύτην εἰς τὸν Διόνυσον ἀναφέρεσθαι. Ἀριστόξενος δέ φησιν ὡς οἱ παλαιοὶ γυμναζόμενοι πρῶτον [p. 406] ἐν τῇ γυμνοπαιδικῇ εἰς τὴν πυρρίχην ἐχώρουν πρὸ τοῦ εἰσιέναι εἰς τὸ θέατρον. καλεῖται δ᾽ ἡ πυρρίχη καὶ χειρονομία, ἡ δ᾽ ὑπορχηματική ἐστιν ἐν ᾗ ᾁδων ὁ χορὸς ὀρχεῖται.

Pero la gimnopédica se parece a la danza llamada por los antiguos anapale (danza que imitaba una lucha). Todos los muchachos danzan desnudos, realizando una especie de movimiento en tiempo regular, y de gestos de la mano como aquellos usados por los luchadores: de modo que los bailarines ofrecen una especie de espectáculo parecido al de la palestra y el pancracio, moviendo sus pies en tiempo regular. Y los modos diferentes de esa danza se llaman oscofóricos (relativo a las fiestas de las Oscoforias) y báquicos, de modo que esta clase de danza también tenga alguna referencia a Baco. Pero Aristoxeno dice que los antiguos, después de ejercitarse en las gimnopédicas, seguían con la pírrica antes de entrar en el teatro: y la danza pírrica también es llamada quironomía (maniobra de lucha para cansar al adversario que intenta parar los golpes). Pero la danza hiporcemática consiste en que el coro baila cantando. 


Se hace otro tanto en la danza llamada el Collar. Es, en efecto, una especie de danza común a chicos y chicas, que bailan de uno en uno, intentando formar un collar. El círculo empieza por un joven que salta sobre otro como deberá más tarde hacer en la guerra; después viene una joven, que ejecuta pasos modestos y que muestra cómo deben bailar las mujeres, de manera que puede decirse que el collar representa la unión de la fuerza y de la modestia. Las Gimnopedias son otro tipo de danza parecida, usual entre los Lacedemonios.

  
Müller (History of Greek Literature, vol. I p161) supone, con gran probabilidad, que los bailes de las Gimnopedias consistían en parte en representaciones mímicas, dado que el establecimiento de los bailes y entretenimientos musicales en este festival fue asignado a los músicos, a la cabeza de los cuales estaba Taletas. Plutarco, De Musica, c9:

La música entonces recibió su primera constitución de Terpandro en Esparta. De la segunda constitución, Taletas de Gortina, Xenodamo el Citerense, Xenócrito el Locrio, Polimnesto de Colofón y Sacadas el Argivo se reconoció merecidamente que eran los autores. Por ellos, después de haber introducido las Gimnopedias en Lacedemonia, se establecieron las llamadas Apodixis entre los Arcadios y las Endimatia en Argos. Ahora bien, Taletas, Xenodamo y Xenócrito, y sus seguidores, eran poetas adictos a la composición de peanes; Polimnesto para lo militar y Sacadas para las elegías. Los otros, y entre ellos Pratinas, afirman que Xenodamo fue un compositor de canciones para bailes (Hiporcemas), y no de peanes; y se conserva una melodía de Xenodamo, que claramente parece haber sido compuesta para un baile. Que un peán se diferencia de una canción hecha para un baile se manifiesta en los poemas de Píndaro, quien hizo ambos.

En el desarrollo de las Gimnopedias, durante las cuales Esparta era visitada por gran número de forasteros, reinaba en la ciudad una atmósfera de gran alegría y jovialidad, las celebraciones religiosas constituían una sección importante de la educación formal de los jóvenes. Jenofonte, Memor. I, 2, 61:

ἀλλὰ Σωκράτης γε καὶ πρὸς τοὺς ἄλλους ἀνθρώπους κόσμον τῇ πόλει παρεῖχε πολλῷ μᾶλλον ἢ Λίχας τῇ Λακεδαιμονίων, ὃς ὀνομαστὸς ἐπὶ τούτῳ γέγονε. Λίχας μὲν γὰρ ταῖς γυμνοπαιδίαις τοὺς ἐπιδημοῦντας ἐν Λακεδαίμονι ξένους ἐδείπνιζε, Σωκράτης δὲ διὰ παντὸς τοῦ βίου τὰ ἑαυτοῦ δαπανῶν τὰ μέγιστα πάντας τοὺς βουλομένους ὠφέλει: βελτίους γὰρ ποιῶν τοὺς συγγιγνομένους ἀπέπεμπεν.

Pero Sócrates hizo mucho más para ganar el respeto para el Estado en el mundo en libertad que Licas, cuyos servicios a Esparta han hecho su nombre inmortal. Licas se dedicaba a entretener a los forasteros que se quedan en Esparta durante el Banquete de las Gimnopedias; pero Sócrates gastó su vida en prodigar sus regalos y dar los mayores servicios a todos los que querían recibirlos. Ya que siempre hacía a sus socios mejores hombres antes de separarse de ellos.

El término aparece en textos de Heródoto y varios autores del período ático y de la Koiné. Mientras para los más tempranos de estos autores el sentido del término Gimnopedia aparece relacionado predominantemente con un festival que incluía varios bailes, deportes, etc., en los períodos posteriores de la antigüedad las Gimnopedias, como se ha visto, se mencionan como un tipo de danza. Heródoto VI, 67:

En cuanto a la deposición de Demarato, sucedió de este modo; huyó Demarato de Esparta a Media por esta nueva afrenta. Después de su deposición, ejercía un cargo para el que había sido elegido. Celebrábanse las Gimnopedias; las contemplaba Demarato, y Leotíquidas, que ya era rey en su lugar, le envió un servidor para preguntarle, por mofa y escarnio, qué tal le parecía ser magistrado después de ser rey. Dolido por la pregunta, respondió Demarato que él ya había probado lo uno y lo otro y Leotíquidas no, y que esa pregunta sería para los lacedemonios origen de infinita dicha o de infinita miseria. Dijo, y embozado, salió del teatro para su casa; y sin dilación alguna preparó y sacrificó a Zeus un buey y después del sacrificio llamó a su madre.

Plutarco también habla de medidas tomadas por Licurgo para penalizar a los hombres no casados: éstos no podían asistir a las Gimnopedias, debían desfilar en círculo alrededor del ágora mientras los jóvenes les entonaban canciones y no recibían los honores habituales dedicados a los ancianos. En Plutarco, Lic. 15, encontramos:  

Estas mismas cosas preparaban los casamientos: hablo de las reuniones de las doncellas, del presentarse desnudas y de sus combates en presencia de los jóvenes, que eran atraídos por una necesidad no geométrica, sino amorosa, como dice Platón (República, V,458d) Tachó Licurgo además a los célibes con cierta infamia: porque eran desechados del espectáculo de las doncellas en sus pompas; y en el invierno les hacían los presidentes dar desnudos una vuelta por la plaza; y los que por allí pasaban les cantaban cierto cantar, en el que se decía que les estaba bien empleado por no obedecer a las leyes. Eran asimismo privados de los honores que los jóvenes tributaban a los ancianos: así, nadie reprendió lo que contra Dercílidas se dijo, a pesar de ser un acreditado general; y fue que entrando él, uno de los jóvenes no le cedió el asiento, diciéndole: “Porque tú no dejas un hijo que me lo ceda a mí”

Platón elogia las Gimnopedias como un medio excelente para la educación: bailando enérgicamente en el calor del verano, la juventud Espartana era entrenada tanto en gracia musical como en el arte de la guerra al mismo tiempo.

La introducción de las Gimnopedias, que posteriormente pasaron a tener tanta importancia que se convirtieron en una institución para interpretaciones gimnásticas y teatrales y para cultivar las artes poéticas y musicales en Esparta, se data generalmente en el año 665 a.C., después de la segunda guerra contra Mesenia. Aproximadamente ocho siglos después de que tuvieran lugar las primeras, todavía sobrevivían en Lacedemonia. Según Luciano de Samosata (Sobrela danza, 10; 11; 12) todavía recuerdan un poco el arte marcial, cuando los jóvenes enlazarían con las gimnopedias inmediatamente después de su formación militar diaria. Por otra parte, las describe, como ya hemos visto, como otro tipo de danza pero no hace referencia a la desnudez y, según hemos visto, no son exclusivas de los hombres.